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Interpretación de un paisaje

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Interpretación de un paisaje
Pontón de la Oliva - Comunidad de Madrid

Vas por el campo, de viaje a una playa, o montaña, según tus preferencias, y eres una persona inquieta que te fijas en tu entorno y te preguntas, ¿cómo habrá sido posible que se ordenen todos los elementos naturales que ves? ¿Por qué hay esas formaciones rocosas o diferentes tipos de roca y estratos con distintas configuraciones?

¿Quieres seguir tu viaje y aprender a leer mejor tu terreno? Sigue leyendo entonces

Un poco de historia de la interpretación de un paisaje

La geología es una ciencia preciosa y muy moderna, a pesar de que, en términos geológicos, siempre hablamos de millones de años. Esto nos puede dar la falsa percepción de ser una ciencia antigua, pero te sorprenderá saber que se desarrollaba a la par que la ciencia de la computación.

Cierto es, que el hombre siempre ha sentido curiosidad por descubrir los fenómenos naturales que nos acontecen y nos rodean. Por ello, desde el neolítico encontramos pinturas rupestres que hacen referencia a procesos geológicos, como la erupción de volcanes, terremotos o erosión del terreno.

En la Antigua Grecia, comenzaron a expresarse los primeros estudios de procesos geológicos, como la erosión, transporte y sedimentación fruto de los agentes geológicos externos. Posteriormente, se han desarrollado diferentes enfoques que aproximan las bases de esta ciencia, como el estudio de la formación de montañas o la observación de fósiles.

Sin embargo, no fue hasta ya entrado el siglo XX cuando se establecen las bases de la geodinámica interna, gracias a las magníficas teorías de la época, como la Teoría de la Deriva Continental de Alfred Wegener, en 1912; o la descripción del Ciclo de Wilson gracias a Tuzo Wilson, en 1968.

Estos contemporáneos estudios abrieron las puertas del conocimiento y la comprensión de la dinámica de los materiales terrestres, la disposición de las placas tectónicas y la continua renovación de la litosfera. Hechos imprescindibles para la comprensión de la observación de un paisaje.

Lo básico en interpretación de un paisaje

Quiero recomendarte una presentación interactiva que creé para mis alumnos con la herramienta gratuita Prezi. Una herramienta, por cierto, muy interesante para crear tus propias presentaciones digitales.Interpretación de un paisajeEn esta presentación interactiva, podrás encontrar todos los elementos geológicos que debes reconocer en el terreno para realizar una correcta interpretación del paisaje.

Sin embargo, te resumo a continuación algunos principios que debes tener en cuenta.

Principio de superposición de estratos

Mucho antes de conocer cómo se comportaba la litosfera terrestre con respecto a las capas internas de la tierra y la dinámica de esta, Nicolás Steno, propuso un principio prácticamente infalible para la lectura de un paisaje.

Cuando observamos un corte de una montaña, podemos apreciar una disposición de diferentes materiales rocosos que se alinean unos sobre otros. Estas bandeados diferenciados de depósitos de materiales es lo que conocemos como estratos.

Interpretación de un paisaje 1

Observa a tu alrededor en carreteras o escarpados y seguro que los encontrarás fácilmente.

Steno propuso un sencillo, pero efectivo principio para comprender la naturaleza de estos estratos. Este principio, se conoce como Principio de Superposición de Steno y afirma que los estratos más antiguos se encuentran en la zona inferior, mientras que los más modernos, son los de la zona superior. De esta forma, rara vez fallarás afirmando que los estratos más cerca del suelo son más antiguos que los que se encuentran en la zona superior de la pared que observas.

En ocasiones, los geólogos encuentran fósiles estudiando en profundidad estos estratos. Estos fósiles pueden ayudar a datar el estrato, conociendo el momento geológico en el que vivieron esos organismos. Si los fósiles corresponden a un momento de la historia de nuestro planeta conocido y acotado en el tiempo se conocen como fósiles guía, aportando una datación del paisaje bastante precisa.

Pliegues y fallas

En ocasiones, podemos apreciar que los estratos no se disponen de manera perfectamente horizontal, sino que generan ondulaciones en el terreno. Esta disposición se conoce como pliegue y dependiendo de su aspecto hay varios tipos de pliegues.

Interpretación del paisaje

Interpretación del paisaje

Por otro lado, en ocasiones observamos fracturas en el terreno, que muchas veces se manifiestan por una discrepancia en la continuidad de los estratos. Por ejemplo, observamos un estrato de arenisca, que está lateralmente en contacto con un estrato de granito. Son dos tipos de terreno distinto, pero que están en contacto porque un bloque del terreno se ha desplazado con respecto al otro. Lo entenderás mejor con estas imágenes de los dos tipo de fallas que existen:

Como ves, la falla normal se forma por fuerzas de distensión del terreno, que hacen que el bloque de la derecha, en el caso de la imagen descienda por el plano de fractura, simplemente por acción de la gravedad.

La falla inversa, sin embargo, se induce por fuerzas de compresión que provocan que, tras la fractura del terreno, el bloque de la derecha ascienda por el plano de fallo, debido a la compresión que se está ejerciendo sobre el terreno.

Interpretación de un paisaje
Falla inversa

Tipos de roca

Conociendo los tipos de rocas básicos, puedes interpretar mejor el paisaje que te rodea. Se puede hablar largo y tendido del ciclo de las rocas, que ilustra cómo unos tipos de roca se transformen en otros. Sin embargo, para no hacer muy extensa esta entrada, te invito a consultar la presentación interactiva anteriormente comentada, donde encontrarás este apartado ilustrado con mejor detalle. Te dejo un esquema de este ciclo a continuación.

interpretación de un paisaje

Como idea básica debes conocer que hay 3 tipos de rocas básicos: rocas ígneas (que incluyen a su vez, plutónicas y volcánicas), rocas metamórficas y rocas sedimentarias.

Rocas ígneas o magmáticas

Las rocas ígneas son rocas que proceden de la solidificación del magma. Dentro de ellas, las plutónicas presentan grandes cristales de minerales bien diferenciados, fruto de una solidificación lenta y profunda. Las volcánicas, por el contrario, presentan microcristales, en muchas ocasiones, imposibles de diferencias a simple vista, dándoles un aspecto más homogéneo. Estas últimas son fruto de una solidificación rápida, fruto de una salida precipitada a través de un volcán.

Muchas sierras poseen grandes montañas de afloramiento de granitos, por ejemplo La Pedriza o La Cabrera, en la Comunidad de Madrid. Toda la corteza oceánica está formada, sin embargo, por basaltos que expulsan las dorsales oceánicas, así que si pudiéramos quitar toda la arena, fruto del transporte y sedimentación, del fondo del mar, dejaríamos al descubierto un suelo de basalto.

Rocas metamórficas

Las rocas metamórficas se forman a partir de rocas ígneas o de rocas sedimentarias y por acción de una intensa presión y/o temperatura sobre estas. La presión y la temperatura provocan un cambio en la conformación de la roca.

Estos efectos pueden provocar un característico bandeado, como en el caso de los gneis (una roca metamórfica que procede del granito), una exfoliación o disposición en láminas, característica de la pizarra, la filita o los esquistos (rocas que proceden de la metamorfización de rocas sedimentarias como arcillas o areniscas) o la aparición de nuevas estructuras cristalinas como el mármol (procedente de roca caliza o dolomías) y la cuarcita (procedente del cuarzo).

Así, si encuentras este tipo de rocas en el paisaje, puedes suponer que este ha sufrido esfuerzos tectónicos que han transformado el paisaje previo, por presión y temperatura, hasta dejar estas rocas actuales.

Muchos de paisajes del interior de la Península Ibérica incluyen pizarras o esquistos, que se han formado por incremento de presión y temperatura, tras choques tectónicos de depósitos más sedimentarios, como arena de playa. Es decir ¡Madrid en el pasado era una zona de playa!

Rocas sedimentarias

Las rocas sedimentarias son rocas originadas a partir de la erosión, transporte y sedimentación, gracias a los agentes geológicos externos (agua líquida, hielo, viento, meteorización…) incidiendo sobre otras rocas. La erosión provoca pequeños granos de roca, que según el grosor, podemos clasificarlos en limos, arenas o gravas. Estos granos son transportados por el agua o el viento y son depositados en otro lugar. La presión de otros granos puede hacer que se compacten, generando nuevas rocas, como las arcillas (de grano fino), las areniscas (de grano más grueso), conglomerados (mezcla de matriz fina con gravas o cantos) o las calizas (rocas de carbonato cálcico, por ejemplo de antiguos animales con concha marinos). Esta es la razón, por la que sobre rocas calizas suelen abundar fósiles marinos. Resquicios de mar en alta montaña que nos recuerdan que nuestro paisaje es dinámico y lo que antes estaba a nivel del mar, puede ascender por movimientos tectónicos miles de metros de altitud.

Geocronología del paisaje

¿Podemos calcular la edad de las rocas? La respuesta es sí, y la ciencia que se encarga de ello es la geocronología. De manera precisa, se puede datar las rocas mediante la medición de isótopos radiactivos. Sin embargo, comprendiendo el ciclo de las rocas, podemos intentar hacer una datación rápida, más imprecisa, pero aproximada para interpretar el paisaje de una manera coloquial.

A grandes rasgos, podríamos afirmar que las rocas ígneas plutónicas y las rocas metamórficas son bastante antiguas. Muchas podrían datarse del paleozoico, e incluso del precámbrico.

De hecho la roca más antigua datada es un gneis con unos 4000 millones de años. Las rocas metamórficas, en muchas ocasiones son propias de la orogenia Varisca o Hercínica, un proceso tectónico que originó la unión de los continentes para originar la última pangea conocida, hace unos 250 millones de años. Este proceso metamorfizó muchas rocas, antiguas sedimentarias e ígneas, para formar las pizarras, esquistos o gneis actuales. Si te encuentras con estas rocas, piensa que podrían haber sido testigos de esos apocalípticos choques entre continentes. Las pizarras suelen, además incluir fósiles guía del paleozoico, como los trilobites o los graptolites.

Las calizas y dolomías, son rocas más propias del mesozoico (unos 250 – 65 millones de años), tiempo suficiente para que se acumulara suficiente carbonato cálcico en el fondo submarino. En varios paisajes se encuentran en estratos sobre las pizarras y rocas plutónicas, indicando su mayor juventud. Por cierto, también pueden albergar fósiles guía propios del mesozoico como los ammonites e icnitas de dinosaurios.

Por último, las rocas sedimentarias, son las más modernas y las que suelen estar en estratos superiores. Son fruto de la erosión, transporte y sedimentación de los agentes geológicos externos que actúan ahora mismo, erosionando otros tipos de rocas. Estas rocas son propias del terciario y cuaternario, es decir, de hace 65 millones de años, hasta la actualidad.

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Profesora de educación secundaria. Bióloga especializada en Biología Sanitaria, Biología Molecular y Biotecnología. Amante de la naturaleza, el ajedrez, los videojuegos, la pintura y los ratos de lectura.

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