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El Alzheimer y la edad del cerebro

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La edad del cerebro y el alzheimer

El cerebro pierde un 5% de su volumen o peso total por cada década cumplida a partir de los 40 años. Se desconoce con exactitud el mecanismo que desencadena esta reducción de masa cerebral, y aunque no parece deberse tanto a la muerte neuronal, sin duda acelera el envejecimiento y una pérdida de funciones cognitivas.

El envejecimiento cerebral no está siempre ligado a patologías, como el Alzheimer, pero si esta aparece, incrementa el daño neuronal garantizando una pérdida de memoria y capacidad mental. Hoy analizamos el vínculo entre el envejecimiento y esta triste patología, más sus avances científicos para erradicarla.

El envejecimiento

En 1796, Edward Jenner estaba inoculando a un niño el virus de la viruela vacuna, un virus mucho menos virulento que el de la viruela humana, pero lo suficiente parecido para generar inmunidad, inventando así la primera vacuna. Alexander Fleming descubrió en 1928 el primer antibiótico, la penicilina, por una genial observación a una placa petri con cultivo microbiano contaminada por el hongo Penicillium. Ambos hallazgos, la canalización del agua potable o la importancia de la limpieza y esterilización, posiblemente sean los inventos que más vidas hayan salvado del planeta. Quizás hoy te encuentres leyendo esto porque una vacuna o un antibiótico ha salvado tu vida previamente.

La esperanza de vida del ser humano se ha incrementado exponencialmente a partir del siglo XIX. Muchos equipos de investigación, progresan en estudios acerca del envejecimiento. Diferentes factores influyen sobre este aspecto. El simple hecho de respirar oxígeno es vital para nosotros, pero a la vez, nos mata lentamente, ya que va oxidando nuestras células, envejeciéndolas. Los factores genéticos y el acortamiento de los telómeros, también están ampliamente contrastados. Pero, ¿y nuestro cerebro? ¿Cómo envejece?

Puesto que nuestro cerebro es un órgano que está también compuesto por células (neuronas y células de la glía), le afectan los dos procesos anteriormente descritos: oxidación y acortamiento de los telómeros.

Por otro lado, se ha comprobado que las neuronas están condicionadas a la senescencia de las células de la glía que las acompañan, nutren y protegen. Sin este envejecimiento de las células gliales, la esperanza de vida y salud de las neuronas sería mucho mayor. Por ello, las últimas investigaciones en este campo, se centran en conocer y frenar el envejecimiento de la glía.

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La regeneración neuronal

La neurogénesis, o lo que es lo mismo, la formación de neuronas nuevas, desaparece en la infancia. Durante el periodo adulto, prácticamente no hay regeneración neuronal, por lo que si se pierden neuronas en un accidente o traumatismo, no se recuperarán y esto puede acarrear graves complicaciones para la calidad de vida de la persona que lo padece.

El resto de células de nuestro organismo, en mayor o menor grado, si poseen una mejor capacidad de regeneración. El neurohistólogo Pasko Rakic, propuso una brillante deducción para esta singularidad en nuestro cerebro.

El Alzheimer y la edad del cerebro
Neuronas humanas capturadas con microscopía de fluorescencia. Imagen de @ucsandiego

Otros animales tienen la capacidad de regenerar neuronas a lo largo de su vida. Sin embargo, parece que a lo largo de nuestra evolución, hemos perdido esta capacidad. Esto podría explicarse considerando la ventaja adaptativa de adquirir una arquitectura neuronal altamente especializada en nuestra especie. Si nuestros circuitos cerebrales son muy elaborados, pero nuestra renovación neuronal es alta, podríamos perderlos. Esto podría desencadenar fallos en la memoria a largo plazo o pérdida más acusada del aprendizaje adquirido.

Por tanto, una menor renovación neuronal podría ser una consecuencia de nuestra evolución hacia un cerebro más racional y de memoria a largo plazo.

En otra lectura sobre nuestra inteligencia, hace tiempo plasmaba la capacidad que tiene el ser humano para aprender algo nuevo hasta el último día de su vida. Pero, si nuestro cerebro no genera nuevas neuronas, ¿Cómo es esto posible? Bien, aunque no generemos neuronas de novo a gran escala, si tenemos gran capacidad plástica de unir neuronas de maneras diferentes.

Algunas observaciones en pacientes que han sufrido un daño neuronal traumático han puesto de manifiesto que aunque no haya regeneración neuronal, las neuronas generan nuevas dendritas para compensar la ausencia de las dañadas y poder generar nuevas sinapsis en un intento desesperado compensatorio.

Alteraciones cognitivas y avances sobre el Alzheimer

Encontrar estrategias terapéuticas que frenen el envejecimiento cerebral, sería formidable para mejorar nuestra calidad de vejez. A su vez, conseguir revertir los efectos que ya han aparecido sobre personas que manifiestan alteraciones cognitivas sería todo un sueño para los pacientes y las familias. Reemplazar la capacidad neuronal perdida es todo un reto para los avances de las neurociencias.

En el Alzheimer, existe una relación estrecha entre el depósito de placas de una proteína, denomina beta-amiloide dentro de las neuronas, provocando una pérdida de las facultades progresivas de estas.

En julio de 2022, un equipo de investigación en el que participaba la investigadora española Inés Moreno, descubrieron que estas proteínas también podían detectarse en sangre y que se encontraban en un equilibrio entre su concentración en sangre y en el cerebro. Al disminuir la presencia en sangre de estas proteínas, el cerebro tiende a liberar beta-amiloide al torrente sanguíneo.

Con suerte, en un futuro, es una vía de tratamiento prácticamente cero invasiva y podríamos mejorar la vida de pacientes con Alzheimer gracias a un procedimiento similar a la diálisis, para retirar estas proteínas de su sangre y frenar el avance de su enfermedad.

El Alzheimer y la edad del cerebro
Ojalá estos avances frenen la desesperada situación del paciente con Alzheimer

Otro equipo de la universidad de Washington, ha descubierto un test, que han nombrado como SOBA, capaz de detectar las proteínas beta-amiloide en nuestra sangre y predecir un futuro Alzheimer que se desarrollará en 10-20 años.

No está en la mano de la mayoría de nosotros que estos avances lleguen a nuestras vidas. Lo que sí está en nuestra mano, es cuidar hábitos de vida saludables para evitar esta patología.

En 1986, el epidemiólogo David Snowdon, de la Universidad de Minnesota, descubrió que las personas que cultivaban su educación y presentaban una mejor capacidad de redacción y un vocabulario más rico, tenían menos probabilidades de sufrir Alzheimer a largo plazo.

Ojalá en un futuro podamos leer nuevas noticias de estos equipos y esta enfermedad se convierta en un mal recuerdo del pasado. Mientras tanto, recuerda mantener tu mente activa leyendo, jugando al ajedrez, jugando a juegos de ingenio o de mesa, videojuegos de puzzles y estudiando mucho para aprender algo nuevo cada día.

Bibliografía

Blasco MA. Telomeres and human disease: ageing, cancer and beyond. Nat Rev Genet. 2005 Aug;6(8):611-22. doi: 10.1038/nrg1656. PMID: 16136653.

Dylan Shea, Elizabeth Colasurdo, Alec Smith, Courtnie Paschall, Suman Jayadev, C. Dirk Keene, Douglas Galasko, Andrew Ko, Ge Li, Elaine Peskind, Valerie Daggett. SOBA: Development and testing of a soluble oligomer binding assay for detection of amyloidogenic toxic oligomersProceedings of the National Academy of Sciences, 2022; 119 (50) DOI: 10.1073/pnas.2213157119

Rakic P. Evolution of the neocortex: a perspective from developmental biology. Nat Rev Neurosci. 2009 Oct;10(10):724-35. doi: 10.1038/nrn2719. PMID: 19763105; PMCID: PMC2913577.

Sánchez-André, J.V. La edad del cerebro. Las fronteras de la ciencia. National Geographic. Ediciones RBA.

Urayama, A., Moreno-Gonzalez, I., Morales-Scheihing, D. et al. Preventive and therapeutic reduction of amyloid deposition and behavioral impairments in a model of Alzheimer’s disease by whole blood exchange. Mol Psychiatry 27, 4285–4296 (2022). https://doi.org/10.1038/s41380-022-01679-4

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Profesora de educación secundaria. Bióloga especializada en Biología Sanitaria, Biología Molecular y Biotecnología. Amante de la naturaleza, el ajedrez, los videojuegos, la pintura y los ratos de lectura.

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